SAN PEDRO de ATACAMA, UN OASIS de PLACER

En un oasis, en medio del desierto más árido del mundo, San Pedro figura como un destino perfecto para las parejas de recién casados que quieren escaparse de todos para disfrutar de su amor. Parece un lugar sacado de cuento, donde los paisajes son de ensueño y, por la noche, las estrellas parecen caer sobre el pueblo.

Por María Anrique

San Pedro de Atacama es un pequeño poblado en el que habitan menos de tres mil personas. Está en las tierras altiplánicas de la Región de Antofagasta, área donde la cordillera de los Andes alcanza algunas de sus cumbres más elevadas. Se trata también de la tierra que vio nacer una de las culturas originarias más relevantes del norte chileno: la atacameña. Es así como se le considera uno de los lugares arqueológicos más importantes de Chile.

Por si fueran pocos estos atributos, en San Pedro, la naturaleza se manifiesta con caprichosas formas en la tierra, cielos siempre despejados que en el día entregan un azul intenso y en las noches, un firmamento estrellado que se abalanza sobre las personas, magnífico y romántico.

Dadas las cualidades de San Pedro de Atacama, el turismo se ha convertido en la más importante actividad de este lugar. Aunque está situado en pleno desierto, los visitantes encuentran aquí variados servicios: restaurantes, agencias de turismo, artesanía, centros de llamados, estaciones de Internet, posta, Carabineros y diversas opciones de alojamiento. Hay hoteles con llamativa arquitectura, cómodas instalaciones y servicio de tours. También se podrán encontrar hostales y cabañas para las parejas que no desean programar su estadía y vivirla de manera más espontánea.

Sol y frío
Una de las cosas que hay que saber antes de decidirse por un destino de luna de miel es el tipo de clima del lugar. En San Pedro, el desierto se manifiesta con todo su esplendor en una zona donde el clima desértico de altura tiene una importante oscilación térmica diaria. En invierno, el cielo está despejado todo el tiempo. Durante el día, el termómetro marca 22°C y, en la noche, baja hasta los 4°C. En verano, la temperatura máxima es de 27°C como promedio y, en la noche, el promedio es de 16°C. Cabe destacar que en esta época, se pueden producir lluvias ocasionales.

Las características climáticas de San Pedro de Atacama hacen necesario que en el equipaje no se olviden pantalones cortos, poleras, traje de baño y también ropa de abrigo para la noche. Tampoco hay que dejar de llevar protector solar, al menos, con factor de protección número 30 contra la radiación UVA y UVB.

¿Cómo llegar?
El vuelo en avión tarda solamente dos horas 50 minutos desde Santiago hasta Calama, ciudad desde la cual se toman buses hasta San Pedro, recorriendo los 98 km. que separan estas dos localidades.

Desde Santiago, hay cinco vuelos diarios entre lunes y viernes, y tres en sábados y domingos. En cuanto a las tarifas, estas tienen un valor aproximado de $90.000, considerando un viaje de ida y vuelta hasta Calama. De igual forma, recomendamos consultar por los cambios de valores y frecuencias, de acuerdo con las temporadas y fechas.

En bus, el viaje es más largo: 20 horas desde Santiago. Las líneas de buses Tur Bus y Pullman Bus realizan el trayecto en buses cama, semi cama y estándar. La línea Géminis, por su parte, ofrece el servicio desde la ciudad de Calama.

También está la alternativa de llegar en auto. Desde la capital, es necesario tomar la Ruta 5 (Panamericana Norte) y se recomienda realizar el viaje en dos tramos: llegar a Caldera o Bahía Inglesa y, luego, continuar hasta Calama, trayecto que supera 800 km. En este lugar, se puede encontrar todo lo necesario para continuar el rumbo hacia San Pedro.

Gozando la tranquilidad y la cultura
Nada mejor para comenzar un día de la luna de miel en San Pedro que una caminata por el pueblo. Partiendo desde la plaza, se puede admirar la iglesia, recorrer el Museo Arqueológico Padre Le Paige, conocer el edificio de la Municipalidad y pasear por la calle comercial, donde se concentran los turistas y los habitantes.

Al caminar por el pueblo, se podrán encontrar gran variedad de expresiones artísticas. Destacan las cerámicas y esculturas con figuras de animales, mujeres y hombres, además de la iconografía propia de la cultura atacameña. En el taller La Mano Arte, se practica el antiguo oficio local de ceramista y se emplean las técnicas de pellizcado y lulo. Junto a la cerámica, como recuerdo de la luna de miel en San Pedro, se pueden traer joyas, tejidos a mano y telar, postales y poleras.

La carga arqueológica de San Pedro es ineludible, por lo que una visita al Museo Arqueológico Padre Gustavo Le Paige es imperdible. El padre Le Paige recorrió los cementerios locales y lugares habitados por la cultura atacameña, recolectando material arqueológico de un valor incalculable que ahora se exhibe en este museo.

Paseos y tours
Como zona privilegiada para la observación del cielo, en San Pedro de Atacama, la agencia Space ofrece tours especiales de tres horas todas las noches para conocer las constelaciones de estrellas y observar, por ejemplo, los cráteres de la Luna, los anillos de Saturno y los cúmulos de estrellas, entre otros. Las oficinas de esta agencia están en calle Caracoles 166 y el paseo comienza, alrededor de las 20:00 hrs.

Otros paseos interesantes:
Valle de la Luna: situado a unos 17 kilómetros del pueblo, en la cordillera de la Sal, tiene el atractivo de las caprichosas formas del relieve, muy similar a la superficie lunar. Este paseo dura alrededor de tres horas y el valor promedio del tour es de $5.000 por persona.

Salar de Atacama: rumbo a este impresionante lugar situado al sur del pueblo, se aprecian los imponentes volcanes Licancabur y Lascar. Luego de pasar por el poblado de Toconao, se llega a la laguna de Chaxa, donde habitan flamencos y existen maravillosos paisajes para fotografiarse en pareja. El salar está a más de 38 kilómetros del pueblo, el paseo dura cerca de cuatro horas y el tour tiene un costo aproximado de $10.000 por persona.

Pukará de Quitor: solo tres kilómetros separan San Pedro de esta fortaleza situada sobre el cerro de Quitor y construida por el pueblo atacameño para defenderse de otras culturas.

Valle de la Muerte: también distante 3 km. del pueblo, este lugar es un valle de esculturas naturales que vale la pena admirar.

Géiser del Tatio: de madrugada, este campo geotérmico de la cordillera de los Andes genera impresionantes fumarolas de vapor. Se recomienda visitarlo con ropa gruesa, llevar traje de baño y contar con botellas de agua. El paseo dura cerca de ocho horas y el camino que se debe recorrer tiene 89 km y lleva hasta a unos 4.200 metros sobre el nivel del mar. El tour vale, aproximadamente, $12.000 por persona.

Termas de Puritama: sus pozones se forman con agua a 30°C surgida del río Puritama. Están a 28 km. del pueblo y el valor de la entrada es de $5.000.

Miscanti y Miñique: son dos lagunas altiplánicas situadas a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. Su entorno y colorido no deben dejar de conocerse en una visita a San Pedro. El paseo dura cerca de seis horas y el viaje recorre 90 kilómetros. El tour a este sitio tiene un costo cercano a los $35.000 por persona.

Ruinas de Tulor: tienen más de 3.000 años de antigüedad y corresponden a un poblado atacameño que fue sepultado por la arena. Solo está a 10 km. del pueblo y el tour arqueológico tiene un valor cercano a los $8.000 por persona.

La bohemia de San Pedro
Una cena romántica o un rato agradable junto a un trago están asegurados en San Pedro de Atacama. Caminando por sus calles principales, es fácil encontrar dónde comer algo agradable, muchas veces, en torno a un fogón, que hace más cálida la velada. Una de las alternativas más novedosas es el restaurante Blanco, ideal para quienes gustan de ambientes minimalistas. Tiene una sofisticada cocina basada en recetas originales recolectadas por sus dueños en sus viajes por el mundo.

Restaurante Café Adobe es otra opción, uno de los lugares más visitados en la noche de San Pedro. Ofrece platos de comida chilena e internacional junto a un ambiente cosmopolita en torno a un gran fogón. 

La Casona es otro tradicional restaurante de la calle Caracoles en el que, además, se disfrutan la música en vivo de un grupo de la zona y algunos de los mejores vinos del país. Los precios son muy convenientes para probar sabrosos platos a la carta y divertirse en torno a un fogón alrededor del que suelen formarse animadas conversaciones acompañadas de algún trago y picoteo.

Casa de Piedra, por su parte, es un restaurante que mezcla en su carta lo tradicional de la comida nacional con exquisitas parrilladas y platos internacionales que supervisa su dueño. Ofrece dos ambientes, uno exterior y otro más íntimo, además de buena música y presentaciones en vivo.

También está La Estaka, uno de los más antiguos restaurantes en San Pedro. En este lugar la noche se alarga en un entretenido ambiente con una interesante y renovada arquitectura y acogedor ambiente, el que los viernes y sábados ofrece música con DJs profesionales.

Tierra Todo Natural es un restaurante que ofrece comida absolutamente natural, empanadas, pizzas y pastelería a base de harina de trigo natural. Este local es atendido por su dueña y abre sus puertas temprano, de manera que resulta perfecto para las parejas que desean desayunar algo especial. Además, es ideal para los amantes de la lectura, ya que ofrece intercambio de libros y revistas que se pueden leer en su terraza.

Un destino que no puede dejar de visitar.

www.sanpedrodeatacama.com

 

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